Conductas problemáticas
Mi perro cava en el jardín: qué hacer
Por qué un perro cava en el jardín y cómo canalizarlo sin conflicto: dónde sí puede cavar y qué evitar.
Revisado por Miguel Fajardo, educador canino · 29 de octubre de 2026
Cavar es instintivo: para refrescarse, esconder cosas, cazar o simplemente porque se aburre. No es una venganza ni algo «destructivo» a propósito: se puede ofrecerle un sitio donde sí pueda hacerlo y reducir las razones que lo llevan a ello.
Por qué cava
- Calor: hacerse un hoyo fresco en verano.
- Aburrimiento, falta de ejercicio o de compañía.
- Caza: huele o siente algo (topos, raíces, insectos).
- Esconder algo que le gusta.
- Ansiedad o ganas de escapar, si cava junto a la valla o la puerta.
La idea de fondo
Canalizarlo en vez de prohibirlo: ofrecerle un lugar donde sí pueda cavar y darle más ejercicio, juegos y compañía. Si cava por el calor, que tenga sombra y agua fresca. Evita dejarle muchas horas solo en el jardín.
Fíjate en cuándo cava: en las horas de más calor, justo cuando se queda solo o junto a la valla o la puerta. Esa pista te dice si necesita refrescarse, entretenimiento o compañía, o si hay algo de ansiedad por debajo.
Qué evitar
No lo castigues después, porque no lo relaciona con el agujero. Y nunca pongas sustancias tóxicas, trampas ni objetos peligrosos en los hoyos: puedes hacerle mucho daño.
Este artículo es educativo y no sustituye a un profesional. Si tu perro muestra síntomas de salud o una conducta peligrosa, acude a tu veterinario o pide ayuda profesional.